¿Cómo llegó la flora nativa de Chile a ser lo que conocemos hoy? Los singulares bosques del sur de Sudamérica son producto de más de 60 millones de años de cambios climáticos, tectónicos y geográficos, desde la fragmentación de Gondwana hasta el levantamiento de los Andes y el desarrollo de la Diagonal Árida, procesos que explican la actual mezcla de elementos neotropicales, australasianos, austral-antárticos y endémicos que los caracteriza. Tomando como caso de estudio el género Nothofagus, esta charla combina evidencia paleobotánica con modelos paleoclimáticos y de nicho ecológico para reconstruir su distribución histórica entre Sudamérica, la Antártica, Australia y Nueva Zelanda, proponiendo al Anticiclón del Pacífico Sur y al régimen de precipitaciones como factores determinantes de su expansión limitada.
La sociedad contemporánea se enfrenta a la incertidumbre tras un periodo de prosperidad material impulsado por los combustibles fósiles. La charla propone que el crecimiento demográfico, la actividad económica, la conversión de energía, el cambio climático y el daño ambiental están interconectados, ya que todos dependen de flujos de energía regidos por las leyes de la termodinámica. Sin embargo, la división entre ciencias naturales y humanas, complica los análisis y las respuestas a los problemas globales. Esta es una invitación a integrar aspectos pragmáticos de la termodinámica para abordar los impactos de la expansión humana y contribuir a la toma de decisiones más sostenibles para afrontar los desafíos ecológicos, económicos, energéticos y demográficos.
La charla abordará investigaciones sobre especies nativas y endémicas de los ecosistemas mediterráneos de Chile, destacando sus adaptaciones, ciclos de crecimiento y procesos de regeneración. Estos estudios permitieron desarrollar modelos capaces de estimar la recuperación de biomasa tras perturbaciones como incendios, extracción de leña, cosecha y herbivoría, aportando herramientas para la conservación y el uso sustentable de la flora nativa. También explorará cómo la investigación básica puede impulsar la innovación y el emprendimiento. Se presentarán avances en el estudio de mieles de origen botánico chileno y en el desarrollo de productos con actividad antibacteriana, incluyendo el sello Active Patagonia Factor (APF) y mieles fortificadas con valor agregado y potencial aplicación biotecnológica.
Conclusiones de las plenarias del primer día y ronda de preguntas abiertas.
Presentación de trabajos en formato charlas orales, agrupadas por tema. El título de cada charla puede verse en el programa completo en PDF, disponible para descarga en el botón de abajo de esta sección.
El objetivo de este taller es reflexionar sobre los impactos ambientales asociados a proyectos de restauración y compensaciones ambientales, identificando oportunidades para reducir su huella sin comprometer los objetivos de recuperación/restauración ecológica
En el afán de sistematizar, categorizar y gestionar el patrimonio botánico del territorio, desde la academia y la gestión técnica solemos postergar un diálogo fundamental: ¿desde qué posicionamiento ético, afectivo y filosófico nos vinculamos con la flora nativa? Tratar a las plantas exclusivamente como “recursos genéticos”, “servicios ecosistémicos” u “objetos de estudio” mantiene una distancia ontológica propia de la modernidad occidental. Esta visión fragmenta la relación entre la sociedad y la tierra, despojando al reino vegetal de su valor intrínseco y transformándolo en un mero insumo para el desarrollo humano o en una métrica dentro de un informe de gestión. Esta conversación es una invitación a hacer una pausa en el programa técnico para adentrarnos en las dimensiones éticas, valóricas y espirituales que sostienen nuestra práctica, abriendo un círculo de palabra donde investigadores, conservacionistas, estudiantes, cultores y naturalistas puedan reflexionar sobre el sentido profundo de trabajar con la flora de Chile, cuestionando los paradigmas dominantes y explorando senderos para nuestra reubicación como una parte integrada —y no dominante— de la red de la vida.
La vegetación urbana es un componente esencial para potenciar la sustentabilidad y resiliencia de las áreas urbanas. Es así como a través de la provisión de servicios ecosistémicos las plantas pueden reducir la temperatura, absorber y ralentizar la precipitación, proveer estética, y mejorar la salud física y mental. Sin embargo, el tipo de servicios ecosistémico y su cantidad depende de las especies, en particular de los rasgos funcionales de las plantas. Características como el área foliar, la profundidad de las raíces y la arquitectura de la copa, median la provisión de servicios ecosistémicos, la adaptación al cambio climático y la resiliencia de las ciudades. El presente taller busca abrir la discusión sobre el rol de los rasgos en la selección de especies en áreas urbanas para poder identificar el conocimiento existente y los vacíos que nos puedan permitir llevar adelante una agenda de investigación en rasgos funcionales para servicios ecosistémicos urbanos.